Trump pretende adueñarse de Venezuela y sentar precedente

Centro de Estudios Estratégicos Nacionales, A. C. Ciudad de México, enero 5 de 2026

El Centro de Estudios Estratégicos Nacionales, A. C. manifiesta el más contundente repudio a la invasión de Venezuela y el secuestro de su presidente por parte del gobierno de Donald Trump, al tiempo que exige, junto a miles de organizaciones y millones de personas en el mundo, la inmediata liberación de Nicolás Maduro Moros y su esposa, reivindicando la plena vigencia de la autodeterminación de los pueblos, el respeto a la soberanía de otras naciones y el no interferir en sus asuntos internos.

La invasión a Venezuela cometida por fuerzas militares estadounidenses, que hasta el momento dejó un saldo de 80 personas asesinadas, y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro Moros, junto a su esposa, Cilia Flores, viola las leyes internacionales y las de los EUA.

La vulgar excusa de EUA del combate al narcotráfico pronto fue reemplazada por la principal razón, cínicamente expresada por Donald Trump: el intentar apropiarse de las inmensas riquezas naturales de Venezuela: el petróleo, el oro y diversos minerales estratégicos para el desarrollo de nuevas tecnologías, entre muchas otras. Pero no es la única razón, hay dos razones más de las que poco se habla: la unidad cívico-militar venezolana, estratégica para la defensa de la soberanía y el hecho de que esta se transforme en un ejemplo a seguir por otras naciones. La segunda, la manifiesta desesperación del poder real en los EUA por la lenta pero incontenible perdida de su hegemonía.

No está a discusión el carácter legal y legítimo del gobierno venezolano –qué son asunto exclusivo del pueblo venezolano– o los supuestos “crímenes” que el gobierno de Donald Trump le atribuye sin haber presentado prueba alguna, lo que está en juego, una vez más, es que las leyes internacionales e incluso las estadounidenses han sido violadas una vez más con absoluta impunidad, cometiendo EUA crímenes de guerra, algo nada novedoso en su historia, pero que en este caso sus consecuencias pueden ser de una mayor gravedad en un contexto internacional donde resulta evidente el proceso de transformación por el cual EUA pierde su hegemonía ante el proceso de multipolaridad y solidaridad promovido por un número cada vez más numeroso de países con el liderazgo de China.

Son tantos los antecedentes que demuestran, no la inutilidad de los organismos internacionales para atender y resolver crímenes similares, sino el servicio que dichos organismos prestan a EUA y sus lacayos para amparar sus crímenes otorgándole absoluta impunidad.

Existe un antecedente a destacar sobre la violación de la soberanía de un país y el rapto de un presidente por parte de EUA, el de Panamá en 1989. EUA lo invadió asesinó a más de 300 civiles y secuestró a su presidente, Antonio Noriega, quien fue trasladado a EUA, juzgado, condenado y encarcelado.

No cabe duda alguna de que Venezuela no es Panamá y esta operación criminal de EUA tiene un resultado difícil de anticipar, tanto en lo militar como en lo político y legal en el ámbito internacional y en el de EUA.

            Si con la impunidad que lo caracteriza, arguyendo las excusas más inverosímiles, EUA hubiese asesinado al presidente de Venezuela, la historia sería otra. Descartando que el gobierno de EUA de marcha atrás y libere a Nicolás Maduro Moros, y no se atreva a “suicidarlo” como lo hizo con el pedófilo Jeffrey Epstein, amigo de Trump, lo que sigue es un juicio –a todas luces ilegal y por ello sin validez jurídica– en el que se deberían acreditar con pruebas verificables los cargos que se le atribuyen a Nicolás Maduro Moros, y este tendría la oportunidad de argumentar en su defensa desmantelando las patrañas del gobierno de Donald Trump. Imposible saber cómo acabará esta historia pero es probable que Trump haya cometido su peor error.

El Centro de Estudios Estratégicos Nacionales, A. C. manifiesta el más contundente repudio a la invasión de Venezuela y el secuestro de su presidente por parte del gobierno de Donald Trump, al tiempo que exige, junto a miles de organizaciones y millones de personas en el mundo, la inmediata liberación de Nicolás Maduro Moros y su esposa, reivindicando la plena vigencia de la autodeterminación de los pueblos, el respeto a la soberanía de otras naciones y el no interferir en sus asuntos internos.

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